"Debajo de la sabana de colores carmesí está el colchón gris que me atrapa, así como me atrapan tardes que están vacías por ser tardes, y nunca, sigue siendo demasiado tarde para mi. Saco algun sentido de dentro de la caja, y los demas siguen ahi sin ser vistos, sin ser oidos. A mí me dejaste andar por tu atajo y eso me hizo ser mayor, sin saber que entre las ramas de tus brazos acabaría perdiendome, y, ni encontraría el camino para volver, ni para seguir. Así estoy pues entre angel y niño, entre el papel y la tinta y por poco se me agota la paciencia. Frotandome los ojos con las manos sucias de polvo, por haberlas dejado encima de tu vida sin moverlas.
Yo ya no puedo vivir asi....
Hoy tengo un día de esos en que todo parece triste y gris. En el que te pones Amelie y lloras, porque siempre has querido que te pasará algo así... y porque sabes que te ha pasado y no sabes si lo has disfrutado entregándote a fondo a esas sensaciones.
Si. Hoy vuelve el nudo a la garganta como de costumbre y no se porqué... porque todo está bien... pero creo que tengo miedo... aunque tampoco se de qué...
No lloraré porque mientras no hable no hay problema y el llanto puede ocultarse, pero tengo ganas... ganas de abrir la ventana y que el frio me congelé un poco el alma que arde como arderian mis mejillas si las dejará... porque aún duele. Duele servir sólo para escribir cosas tristes y ser una inútil para expresar alegrias.
Remover textos viejos es como remover las miserias del pasado. Y te vuelves a sentir una letra más de esas largas páginas escritas cuando los ojos eran más líquidos que sólidos...
TU DOLOR !! Tu dolor es mi dolor, y si tú lloras yo inundo mi barrio de lágrimas. Perdóname por mi ignorancia, pero yo nunca seré TAN TAN TAN como la mitad de lo que tú necesitas... y más me duele a mí, no serlo. Ni siquiera puedo mirarte a la cara y esconder el dolor que me arde por no poder hacerte reír nunca más, porque nunca más me vas a dejar hacerte reír... y los mejores cómicos, siempre fuimos personas muy tristes.
gracias por dedicarme tu tiempo