lunes, 12 de marzo de 2007

¿Qué hay que hacer para ser feliz?

Felicidad de manual. Eso es lo que últimamente no hacen más que vendernos. Miles de libros de bolsillo (de esos baratos, con letra pequeña y tapas como lonchas finas de jamón dulce) de autores conocidos o no, que nos dan consejos para ser felices. Algunos, haciendo suya la frase de Gandhi, dicen que la felicidad no es el fin, si no el camino, otros que la felicidad está en las pequeñas cosas, en la vida simple (si si, me gustaria ver como vive Deepak Chopra).
Hace poco, mientras iba en el tren, estaban sentadas en frente mio dos mujeres. Cada una leia un libro de autoayuda - búsqueda de la felicidad. En un momento determinado, una le preguntó a otra "Y en el tuyo ¿qué pone que hay que hacer para ser feliz?". Me llamó mucho la atención esta pregunta y empecé a escuchar una conversación en la que entre otras cosas iban soltando decenas de autores de libros de autoayuda (realmente se inventaban los nombres, porque otra cosa no, pero libros de autoayuda en mi casa los hay a pares), y en la que sentenciaron que sus libros sólo decían "lo de siempre".

Me quedé con las ganas de preguntar que era lo de siempre, pero estaba demasiado enfrascada intentando encontrar el que a mi propio libro "Ya no sufro por amor", de Lucia Etxebarría. Como no lo conseguia, me dieron ganas de levantarme y prenderle fuego, como si fuese una feminista rádical y el libro mi sujetador. "Seguidme, liberaos, quemad vuestros libros opresores!!! Sálvate de ti mismaaa!!". Ese hubiese sido mi lema para las que se autoayudaban, pero no... no lo hice... guardé el libro y cuando llegué a mi casa lo mordí y lo tiré. Me autocastigué por haberme gastado dinero en ese libro que compré para autoayudarme...

Desde ese momento, dejé de leer Paulo Coelho (como no estoy buena, ni soy puta, ni me masturbo delante de desconocidos no tenía nada que hacer en la vida), de mirar cada día la frase del calendario ese que te hace pensar hasta que llegas al trabajo, y todas esas cosas.
Me dí cuenta, que para ser feliz no te hacen falta libros, ni consejos, que nadie te puede enseñar a ser feliz si no lo eres... a lo mejor a tí el chocolate te hace feliz, a uno que le toque la quiniela, a lo mejor a otro un polvo de buena mañana... y es que la felicidad es como el sexo, da igual los manuales que te leas, nunca aprenderás hasta que lo hagas.

1 comentario:

Carles dijo...

Els llibres d’autoajuda i superació tant sols serveixen per adonar-nos que no som feliços. Si realment ens consideréssim persones felices no el compraríem pas, oi?
Consultem els manuals d’instruccions quan no comprenem el funcionament de les coses, doncs aleshores que passa? Que som incapaços de conèixer com ser feliços? Que som incapaços de saber donar la felicitat al nostre cos?
L’autoestima, com el seu nom indica és la valoració pròpia, és a dir que no podem esperar que algú ens digui com atendre-la, em de ser nosaltres mateixes i mateixos els qui decidim que fem amb ella, que és el més adient i que és millor evitar.
Que em pot dir a mi un escriptor brasiler a mi, un noi català de 22 anys? Em pot explicar les seves experiències, però no em pot alliçonar sobre la meva vida a una ciutat com Barcelona, o és que ell ha viscut la meva vida anteriorment?
Aquí cadascú és lliure de fer el que vulgui tot respectant a la resta, o és que em de dependre de les opinions dels altres? A veure, recupero una qüestió que ja t’hauran fet de ben petita... Si Paulo Coelho es llença per una finestra, tu ho faries? (D’acord, potser Paulo Coelho no va protagonitzar gaires exemples de la teva infantesa)


PS. No sé xq, pero te creo cuando dices que mordisqueaste el libro xD
PS2. Perdona, he escric com si fos el meu propi blog, dirigint-me a un públic inexistent xD